Nuevo estadio: Derroche de cinco estrellas.
No está claro cómo se va a pagar, el coste ha subido antes de empezar la obra, tampoco realmente tanta urgencia para un simple estadio de fútbol y queda por aclarar mucho del sentido de una nueva expansión de la ciudad.
Sí, hablamos del proyecto del Ayuntamiento de Zaragoza de nuevo campo de fútbol en la huerta de Miraflores, cerca del Barrio de San José. Una obra que empezará en diciembre, en principio y que ha pasado a costar de 103 a 125 millones.

Ya es el cuarto proyecto de estadio y el coste de estos proyectos aún está pendiente de aclarar, pero lo que sí parece seguro es que se va a consumar un nuevo pelotazo urbanístico, con el cierre de un nuevo anillo edificado en la zona sureste de la ciudad.
Ahora mismo se anda divagando sobre la posibilidad de lo que se llama, crear un estadio de “cinco estrellas”, o sea de 50.000 plazas, para acoger partidos europeos. Todo esto con un equipo en segunda división y con un volumen de entradas que no llega ni a la mitad de ese aforo normalmente.
Eso sí, el Ayuntamiento esquiva el problema diciendo que algo más de 6000 plazas serían gradas desmontables en realidad.
Lo que sí se sabe es que Sicilia y su equipo, encargados del diseño arquitectónico, presentarán el proyecto básico del estadio en el Ayuntamiento de Zaragoza a lo largo de abril. También tienen lista toda la documentación relativa a la ejecución de la cimentación, la estructura, la fachada, la cubierta y parte de las instalaciones (incendios, media tensión…). En junio estará listo el proyecto definitivo para iniciar los trámites de contratación de las obras.
Y cuentas cantan: el trabajo técnico ya ha constatado, como estaba previsto, que será difícil cumplir el presupuesto de 103,5 millones de euros estimado en el anteproyecto. Según el arquitecto, el motivo del incremento de los costes, que superarán los 125 millones, se debe a que habrá que reforzar la cimentación y aumentar los trabajos de pilotaje. Si se cumplen los plazos anunciados, a finales de año podrían estar en marcha las obras, que concluirían en 24 meses, pero no termina de estar claro la utilidad de semejante volumen inversor para un gasto tan secundario como es un campo de fútbol, en el que el propio Real Zaragoza será un inversor secundario, frente a la DGA y Ayuntamiento que participan al 50%.
Al margen de cuestiones económicas, el campo se dibuja “como una gran caja de espectáculos”, tal y como lo define el propio Sicilia. Pero quedan varias cuestiones pendientes, teniendo en cuenta que para la celebración de espectáculos de todo tipo en nuestra ciudad tenemos Auditorio, sala Multiusos, Feria de Muestras, Ferial de Valdespartera y al menos tres espacios más infrautilizados de lo hecho para la Expo.
El estadio, que ocupa 41.420 metros cuadrados de los 70.601,87 del solar, dispone de 22 puertas de entrada, así como de dos accesos al aparcamiento (uno al noreste y otro al suroeste), de 933 plazas.


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